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EXPERIENCIAS DE UN ESCRITOR AFICIONADO EPISODIO 3



UNA HISTORIA BASADA EN HECHOS REALES





Yo me encontraba atado de pies y manos con la situación y por un momento pensé en dejarlo todo. Ya tendría tiempo de publicar un ejemplar en otra editorial como estas que andan por internet. 

¿Pero quien me garantizaba que no sucedería lo mismo?. 

A veces este tipo de transacciones se convierten en pequeñas estafas que sumadas se transforman en vaya a saber cuanto dinero en regalías para el que las hace pero por suerte este no fue el caso.

Ya habían pasado más de 60 largos días y mis ilusiones por recibir mi libro fueron mermando y traté de olvidarme del tema aunque les puedo asegurar que en ese momento me sentía como un niño triste que espera su regalo de Navidad y nunca llegará.

Sin embargo no contaba que a mi lado existía alguien que nunca dejaría que me diera por vencido. Y esa persona fue mi amada mujer que al verme entregado se paró frente a mí cara a cara y me pegó un par de bofetadas en forma de palabras que me hicieron reaccionar devolviéndome las ganas de seguir luchando por recibir mi libro. 

Por que era ése libro. Mi primer libro. Del que ya me había enamorado al verlo terminado con su tapa maravillosa, el título elegido y mi nombre como autor.

Entonces juntos volvimos a la carga y ella realizó un llamado telefónico a España logrando con su particular forma de resolver los temas complicados tomar el toro por las astas. 

Luego de pasar por varios empleados pudo hablar ni más ni menos que con la Directora Comercial de la Editorial. Algo que solo ella era capaz de lograr -me dije en su momento- Y lo sigo sosteniendo hoy en día.

Mi esposa luego de plantearle el problema a esta señora en un tono más que contundente (por decirlo de algun modo) Logró que ésta le pidiera disculpas en todos los idiomas por lo sucedido y prometiéndole que en el transcurso de 24 horas el tal Fulanito se comunicaría conmigo.

¡Y el milagro se produjo! O mejor dicho. Mi mujer lo produjo.

Al revisar mi casilla de mails al otro día de su conversación con La Directora Comercial de la Editorial recibí un mail del señor Fulanito que decía lo siguiente:

Estimado Señor Iglesias 
(Nuevamente volvieron a llamarme por mi nombre en  el e-mail) 

Me pongo a su entera disposición y le pido disculpas por la demora  en contestarle su misiva. Ya estamos trabajando para ubicar su libro, sin embargo  entenderá que es muy difícil la tarea de leer los cientos de mails que me llegan  a diario ¿? y que esperan como usted una pronta respuesta a sus  pedidos y solicitudes. Espero que podamos en un breve tiempo solucionar su  problema"

Atentamente
 "Fulanito"
  

-Bien -me dije sonriendo- Te han tocado el traste. 

Esperé entonces un par de días más para ver que sucedía y cuando supuse que todo era nada más que un formalismo para ganar tiempo y ya me disponía a enviarle un nuevo mensaje... llegó de parte de Fulanito el suyo:

"Estimado Señor Iglesias
(al menos seguia llamándome por mi nombre) 

Nuestra plataforma de seguimiento ha sufrido un percance por lo cual los movimientos en la misma no son los reales ¿?. Fue por eso que usted observó que su pedido no se movía del punto 1(impresión). Por lo tanto y luego de realizar personalmente el seguimiento hemos descubierto que su libro se encuentra en la sucursal 14 del correo Argentino hace más de 60 días. 

-¿Y tuve que esperar 60 días para esto?-me dije enojado-

Traté de calmarme un poco. En realidad mi mujer hizo que lo haga y me dijo que llamara a la bendita sucursal. Quizás el libro estaba allí y podría ir a retirarlo yo mismo. 

Pero seguirían mis penurias...


continuará






     
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