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EXPERIENCIAS DE UN ESCRITOR AFICIONADO PARTE 2 EPISODIO FINAL



BASADA EN HECHOS REALES




La semana siguiente de mi regreso de las vacaciones fue una de las más difíciles de mi vida y no por la tardanza de la Editorial para entregar mis libros precisamente. 

Retomé mis tareas en la empresa donde me desempeño y comencé a sentirme realmente mal de salud. Tenía mareos, poco apetito y mucho cansancio. Es así que un día Jueves mientras realizaba compras en un Super Mercado luego de mi jornada laboral sufrí un desmayo. 

Como me encontraba cerca de mi casa mi mujer vino inmediatamente a buscarme para llevarme a casa y al llegar volví a desmayarme.

Juro que en ese momento y al volver en sí pensé que mi trayecto en este mundo se estaba terminando. Ayudado por un amigo y varios vecinos que se preocuparon inmediatamente por mi salud pude ser asistido rapidamente por una ambulancia del Municipio en el que habito y fui trasladado de inmediato a la Clinica que supuestamente debía recibirme por mi Obra social.

Al llegar a la misma fui rechazado por la guardia que adujo que dicha obra social a la que le pagaba religiosamente todos los meses no tenía atención ni internación en ese lugar (Cosa que tiempo despues corroboré que era mentira) y me trasladaron a un Hospital Provincial. 

Pero al llegar allí, fui nuevamente rechazado debido a que según dijeron, no contaban con los elementos suficientes para mi adecuada atención.

Se podrán imaginar (Y juro que no se lo deseo a nadie) que en ese momento en el que me sentía tan mal solo se cruzó por mi cabeza una sola cosa. Rezar para que mi mujer pudiese seguir adelante ante mi posible deceso. 

Es más, le pedía insistentemente al médico que me atendía en la misma ambulancia (muy bien por cierto) que la cuidara más a ella que a mí por que sufría ataques de pánico y lloraba sin saber aun que hacer y como solucionar el problema sucitado.

Gracias a unos ahorros que teníamos finalmente pude ser trasladado a un hospital privado y allí recibí la atención que necesitaba.

Por suerte, mi corazón estaba bien (al principio pensaron en un infarto) Y después de realizarme una gran cantidad de estudios se descubrió que solo había sufrido una doble lipotimia por una intoxicación que ya traía de mi viaje por la Patagonia.

Igualmente en los meses subsiguientes tuve que hacerme más estudios ya que mis mareos continuaban y también sufría de angustia, Hipertensión y ataques periódicos de ansiedad.

Dentro de ese cuadro y un mes más tarde de lo sucedido, me llamaron de la Editorial para avisarme que mis libros estaban listos. 

Se podrán ustedes imaginar que en mi estado la noticia poco me importó y solo fui a retirarlos una semana después para llevarlos a mi casa y dejarlos apilados en un rincón de la habitación donde escribo.

Y si bien estaba feliz de haber logrado cumplir mi segundo sueño lo más importante era tratar de saber que era lo que realmente sucedía conmigo y mi salud.

A todo esto, mi mujer volvió a ser mi gran sostén y vuelvo a resaltarla por que a pesar de su propio problema se comportó como la leona que es y no sé de donde sacó las fuerzas para acompañarme y apoyarme en ese momento tan difícil en el que no sabíamos a ciencia cierta que era lo que yo estaba padeciendo.

Gracias a Dios y a ella yo pude mantenerme relativamente en calma aunque sufría con bastante frecuencia esos ataques que me paralizaban y que todos los estudios realizados no mostraban de dónde provenían. 

Tomografías, Audiometrías, Electroencefalogramas, Electrocardiogramas, Ecografías más las visitas a Neurólogos, Otorrinolaringólogos, Cardiólogos y Clinicos entre otros especialistas se convirtieron de pronto en algo cotidiano en mi vida.

Hasta ese momento y en mis 52 años de vida casi nunca había visitado a un médico salvo por algun resfriado o dolencia menor y de pronto ahora me había convertido en un conejillo de indias siendo estudiado por todo y por todos.

Finalmente y luego de muchas idas y vueltas fui derivado a un Psiquiatra que me diagnosticó lo que me estaba ocurriendo. 

-Usted sufre ataques de pánico-dijo con naturalidad-

Y fui medicado por ese mal social al cual conocía por que mi mujer lo padece desde hace más de un año y que nunca pensé que podría alcanzarme a mí. Pero así fue, y desde ese día lucho contra ese monstruo artero y traicionero que aparece y desaperece como un fantasma.

Al ir pasando el tiempo mi mejoría fue notoria y mi vida comenzó lentamente a normalizarse y recién en ese momento pude disfrutar de mi libro y compartirlo con mis lectores. 

No vendí demasiados ejemplares en realidad y tampoco en la Editorial cumplieron con todo lo que prometieron (Aun sigo esperando despues de ocho meses la presentación de FICCIONARIAS en forma pública, los miles de mails de difusión que nunca enviaron y ni siquiera colcocaron su nombre en el libro para salvaguardarse del papelón editorial que habían hecho. Solo en su página web y después de un tibio reclamo mío apareció publicado en novedades mi libro) 

Pero eso ya no es lo importante ya que la vida y Dios me pusieron a prueba una vez más. Y yo día a día puedo sortear con esfuerzo y el apoyo de mi gran mujer, de mis amigos y de todos ustedes que a diario leen mis historias en este blog este problema.

Por eso seguiré intentando agigantar aun más mi sueño de ser un buen escritor y nunca renunciaré a tratar de lograrlo.

Y para terminar esta historia les dejo un video que hice sobre FICCIONARIAS luego de mis poblemas de salud y en donde muestro mi felicidad por el sueño cumplido.



Soy feliz

FIN








    
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