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EXPERIENCIAS DE UN ESCRITOR AFICIONADO PARTE 2 EPISODIO 1

HISTORIA BASADA EN HECHOS REALES



Aunque feliz por haber logrado cumplir mi sueño, mi espíritu inquieto no me dejó tiempo para disfrutar demasiado de mi libro y comencé a revisar los varios errores que éste tenía y descubrí con preocupación que eran muchos. 

Después de tantos años de no haber escrito nada era evidente que había perdido totalmente algunas de las enseñanzas básicas que había adquirido(por ejemplo en gramática) y a las que manejaba con cierta soltura en épocas pasadas. Es increible como uno va perdiendo lo que parece algo sencillo de recordar y que sin embargo en mí había producido estragos.

Mi idea entonces fue la de intentar mejorar en ese aspecto y comencé (fiel a mi costumbre) a visitar páginas de escritores, talleres literarios y profesores de lengua para seguir sus consejos y corregir esas falencias tan notorias que hacían de mi libro algo no muy presentable.

Obviamente que en mi cabeza ya rondaba la idea de publicarlo en mi país (Argentina) y si era posible imprimir una cantidad de cien ejemplares para probar y probarme si podía hacerme un camino como escritor. 

Lógicamente que el costo que demandaría mi empresa sería todo mío ya que las Editoriales a las que les pudiese enviar un manuscrito decente no se tomarían el tiempo en leer a un desconocido autor y menos hacerse cargo de los gastos que devendrían por la difusión, impresión, corrección, etc,etc. por más buena que fuese la historia. Y aunque ésta valiera la pena y tuviese yo la suerte de ser elegido, igualmente intentarían salvaguardarse y que el dinero saliera de mi peculio.  

Entonces me decidí a buscar diversas opiniones y los sabios consejos de varios autores que ya tenían una vasta experiencia en el tema y publicaban en sus paginas web sus experiencias. Muchos de ellos sugerían a los nuevos escritores que buscaran Editoriales que no fueran solo virtuales y sobre todo recalcaban la importancia de que tuvieran un nombre, un domicilio, un contacto y un teléfono para que se pudiese concertar una entrevista para conocer cara a cara con quién o quiénes se trataría para de esa manera poder tener uno el control de todo sin tener que esperar como me pasó anteriormente a que un Fulanito conteste un e-mail cuando se le antoje y sin siquiera conocerlo. 

Tomé esos sabios consejos y busqué en internet "la Editorial" donde pudiera invertir mis ahorros y así poder publicar FICCIONARIAS.

Luego de varios días de tachar y tildar a potenciales Editoriales que pudiesen reunir los requisitos que buscaba encontré a una que estaba ubicada muy cerca de mi trabajo y me decidí a llamarlos concertando una entrevista con la mismísima Editora. Antes por supuesto investigué su historial convenientemente para no comerme otro sapo.

Unos días después concurrí a la reunión correctamente vestido para la ocasión y al llegar me encontré con una pequeña librería ubicada en un barrio bastante comercial (aunque no del ramo) pero que me dio ciertas expectativas de haber elegido el lugar correcto para poder plasmar mi proyecto.

Al ingresar a dicha librería fui atendido por un señor de buenos modales que me saludó amablemente.

- Buenas tardes-me saludó él tendiéndome su mano- ¿En qué puedo ayudarlo?
- Tengo una reunión con la Editora NG (reservo su nombre)
- Usted es el Señor Iglesias
- El mismo
- La licenciada me dijo que vendría. Recién me ha llamado y está un tanto retrasada. ¿Sería tan amable de esperarla unos diez minutos?
- No tengo problemas
- Lo invito a pasar a su oficina-me ofreció- Allí estará más cómodo
- Gracias

La oficina de la editora NG era de pequeñas dimensiones y sobre un escritorio estaban desparramados un montón de libros con el sello de la Editorial a los cuales les eché un rápido vistazo. Sobre las paredes había colgados varios diplomas que la acreeditaban como una importante Profesora universitaria en edición y diseño gráfico por lo cual (pensé en ese momento) la investigación que había realizado sobre ella corroboraban lo que leí en diversas páginas y blogs donde se resaltaba su trabajo y su buen desempeño como docente.

-Es el lugar indicado-me dije ilusionado.  

Pero al pasar el tiempo me daría cuenta de que esto no era tan así...


continuará...




   
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