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UN HOMENAJE A MIS GATOS (Y HOY ESPECIALMENTE DEDICADO A CANDELA)

En homenaje a Candela, nuestra gata fallecida el 08 de Marzo de 2015 a las tres de la mañana. Siempre estarás en nuestros corazones. Adiós mi amiga y buen viaje. 



                                                     ***


   Mi casa era grande, muy grande. Mi abuelo la había construido con sus propias manos en los años cuarenta en un gran terreno donde plantaba todo tipo de árboles frutales hasta que la bendita economía que cada diez años azotaba al país lo hizo irse desprendiendo luego de tener que lotearlos para quedarse únicamente con esa vivienda. Allí pasé los primeros veinte años de mi vida y disfruté como nunca de mi niñez entre calles de tierra, grandes zanjones y el aroma de las flores que los vecinos tenían en sus jardines. Eso sí y con orgullo, a diario veía los naranjos, ciruelos y granadas plantados por él y que aún seguían en pie gracias al cuidado y esmero de un hombre que se dedicó con pasión a esos menesteres.
   Claro está, y al igual que mi abuelo tuvo que adaptarse a los tiempos en su época, para los demás tampoco fue la excepción, y los avances urbanos comenzaron a cambiarlo todo. Asfalto, luz eléctrica y muchos años después el gas fueron algunos de los tantos beneficios que nos brindó la modernidad permitiéndonos ser un barrio en pleno auge, aunque a mí particularmente, y viéndolo con mis catorce años, no me gustara para nada lo que estaba viendo a diario.
   Sin embargo, y como todos, fui aceptando y adaptándome. Pero uno de esos profundos cambios que hubo fue la aparición al hacer el asfalto de las calles del camión de la perrera, entonces traté de salvar junto a mis amigos y algunos vecinos a los perros callejeros que eran perseguidos para llevárselos ya saben dónde.. Infinidad de veces luché contra esos mal nacidos que parecían disfrutar de su trabajo cuando atrapaban a alguno de ellos y recibían de parte nuestra (hablo de mis amigos y de mí) pedradas para aquel camión cada vez que estos tipos lograban su objetivo de cazar  a un pobre bicho. Aunque la resistencia finalizaba cuando aparecía el policía de la esquina que no muy convencido por el accionar de esos malditos debía cumplir igual con su trabajo y dispersarnos.
   Algunos años después de estos episodios la perrera dejó de pasar por vaya a saber que ley promulgada y entonces los perros pudieron estar vagando por nuestras calles nuevamente y siendo alimentados por los vecinos y muchas veces adoptados por algunos de ellos y por mi familia también.
   Como comenté al principio, mi casa era grande y llegué a tener perros, cabecitas negras, jilgueros, canarios, loros, cotorras y hasta tortugas pero y extrañamente nunca tuve un gato. Y en verdad nunca supe la razón de esto aunque a decir verdad creo que fue por que estos siempre tuvieron fama de ser poco sociables o también por que a mi madre no le gustaban demasiado ya que por sus instintos habían matado a sus dos cotorras preferidas. Me inclino entonces a pensar que ése era el real motivo de su negativa a tenerlos.
   Pero una tarde todo cambió cuando al llegar a mi casa me encontré con dos felinos recién nacidos. Miré a mi madre y ella con su habitual forma de decir las cosas solo expresó...
   -Es por las lauchas-dijo al pasar-Me dijeron que son muy buenos cazándolas.
   Y al instante me enamoré de esos dos pequeños a los que les tomé gran cariño.
   -Hay que ponerles nombre-le sugerí a ella.
   -Hazlo tú-contestó- Deberás de ahora en más ocuparte de ellos
   Y así lo hice. Todos los días alimentaba a Roco y a Roly (Así los bauticé) antes de irme a la escuela y al volver disfrutaba mucho estar con ellos. Me divertía muchísimo verlos jugar con los ovillos de lana o la pequeña pelota que les había comprado con gran cariño. 
   Pero un día Roco enfermó y pocos días después murió por una enfermedad que ni entendía de qué se trataba. El veterinario que lo revisó le dijo a mi madre que solo un milagro lo salvaría. Y busqué el milagro. Me quedé noches y noches a su lado dándole un medicamento y tratando de que se alimentara pero no pude lograr que se recuperara y lloré mucho cuando tuve que tomar una pala. Envolverlo en una bolsa de plástico y enterrarlo en el jardin dónde se encontraban también todos mis perros que ya estaban en el cielo.
   Solo me quedaba Roly y Roly me tenía nada más que a mí. Y fuimos grandes amigos por años aunque cabe resaltar que nunca pude controlar sus salidas nocturnas de las que volvía casi siempre derrotado y lastimado ya que era muy pequeño y los gatos más grandes se aprovechaban de su tamaño.
   Curé mil veces sus heridas y él dejaba que lo haga por que sabía que yo lo cuidaría para siempre. Al menos eso pensé hasta que un día desapareció de mi vida y yo de la de él al tener que mudarme de casa a un lugar dónde no aceptaban mascotas y menos gatos. Entonces fue tal su grandeza que ni siquiera se despidió de mí para evitarme otro sufrimiento. Solo desapareció. Asi de simple era Roly y hoy cada vez que veo un gato callejero lo alimento y tres de ellos forman parte de mi familia y juro que si hubiese podido traérmelos a todos conmigo lo haría.
   Rolý fue el inicio de mi amor por los gatos y cada vez que me dicen que ellos son egoístas, traicioneros y poco cariñosos me enojo por que para mí y mucha gente son tan amigos del hombre como los perros. Al menos esa es mi opinión. Convivo con China, Candela y Bohemia que son el reflejo y la prueba de ello ya que a diario nos brindan a mi mujer y a mí tanto amor y fidelidad como mi perro Kun.
   Roly siempre estará en mi corazón, como también aquellos que no pude salvar de las calles y murieron.

   Este relato real va dedicado también a la memoria de ellos

   Roco
   Norbi
   Faso
   Freddy
   La negrita
   El negrito

   Gatos que tuve el enorme placer de conocer, alimentar y darles el cariño que merecían. Mi mujer y yo sabemos más que nadie el dolor que nos causó perderlos... 


   Para vos dulce Candela, ya no podré disfrutar cada mañana de tu enorme cariño, ese que nos brindabas a diario y que ahora hemos perdido. La tristeza es enorme pero el orgullo de haber compartido nuestra vida con vos todos estos años es suficiente para agradecerte todo el amor que nos diste. 
GRACIAS CANDUCHA , YA NOS VOLVEREMOS A REENCONTRAR AMIGUITA.


  



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