Lo Último

EL LÍDER 2 CAPÍTULO FINAL



El avión fue dejado cerca del Hangar 4 según lo solicitado por el tirano. Los empleados acercaron la escalerilla y abrieron su puerta principal para luego alejarse. Poco después aparecieron los dos pilotos que comandarían la nave. Uno de ellos llevaba muy cuidadosamente en sus manos el chaleco con los explosivos C4 mientras el otro portaba el control de activación.

-Deténganse-ordenó Álvaro- Muestrenme que no estan armados

Los pilotos abrieron sus uniformes y demostraron que no tenían nada.

-Ahora tú. El que tiene el chaleco. Acércate hacia mí lentamente. 

El piloto hizo lo que le pedía el Tirano.

-Con mucho cuidado, cálzale el chaleco a tu Líder. Pero no intentes nada o los mato a los tres en este instante.

El piloto se le acercó a Tomás que estaba atado por la espalda.

-Debo desatarlo-sugirió.
-No. Échaselo encima y apártate

El piloto hizo lo que le pedía el Tirano.

-Ahora tú -le dijo al otro piloto- Ven lentamente hacia mí y entregame el activador

El otro piloto se acercó y estiró su mano para alcanzárselo.

-Muy bien señores-les dijo- Ahora iremos los cuatro al avión para revisar que no haya nadie en él. Si veo un movimiento en falso su Líder explota en mil pedazos

Tomás y los dos pilotos comenzaron a caminar hacia la escalinata del avión seguidos por Álvaro. Desde un monitor el Líder y el Brigadier observaban la escena.

-Espero que Tomás se de cuenta-comentó el Viejo Líder.
-Ojalá que así sea. Fue buena idea colocar los falsos explosivos
-El tema es que Álvaro no lo descubra y sí Tomás. Si sale mal ese perro los matará a todos

Los cuatro hombres ya estaban dentro del avión. Álvaro entonces les dio instrucciones a todos.

-Tú te quedarás sentado aquí-le dijo a Tomás- Si veo un falso movimiento te haré explotar
-Tú morirás tambien
-Tengo más chances de salvarme ¿No crees?-le contestó socarronamente-
 Ustedes vendrán conmigo.

Revisaron minuciosamente cada sector de la nave que estaba totalmente desierta. Volvieron minutos después y Tomás no se había movido de su lugar.

-Así me gusta-ironizó el Tirano-Eres obediente
-Vete al demonio-le contestó El Líder-
-Si no haces lo que te pido iremos juntos a visitarlo. Ustedes vayan a la cabina y no intenten nada. Es momentto de irnos.

Los pilotos encendieron las turbinas del avión. Chequearon que todo estuviese en orden y comenzaron a moverlo hacia la pista numero uno.

-Torre de control-se comunicó uno de ellos- Pedimos autorización para el despegue
-Autorizado. ¿Está todo bien ahí?

Álvaro que estaba observándolo todo tomó el intercomunicador y contestó

-Si, todo bien. Hasta nunca...

El avión comenzó desplazarse lentamente hasta la pista uno. Álvaro se sentó en un asiento cercano a Tomás y lo observaba sonriendo. Antes le había colocado el cinturón de seguridad pero no se percató que el Líder había logrado desatarse aunque fingió y no intentó atacarlo en ese momento por temor a que éste hiciera accionar el activador de los C4. Aun no se había dado cuenta de que éstos eran falsos por lo cual su única chance era la de desprenderse rápido del chaleco e intentar abalanzarse sobre él para hacerse del activador cuando menos lo esperaba y así evitar el desastre.

El avión comenzó a carretear por la pista y tomó la velocidad adecuada para el despegue. Instantes después ya estaba en el aire. El Líder supo que era su momento. Se desprendió rápidamente del cinturón de seguridad y del chaleco con los C4 pero Álvaro se dio cuenta al instante y activó el control pero nada sucedió. Entonces al verse atacado el tirano efectuó un disparo certero que dio en el hombro de Tomás haciéndolo caer hacia atrás. Cuando estaba por rematarlo los pilotos lo escucharon y uno de ellos realizó una brusca maniobra que hizo que el tirano perdiera el arma. El líder aprovechó la ocasión aunque herido para abalanzarse sobre él y comenzaron a luchar tratando de hacerse del revólver. El tirano llevaba la mejor parte en la pelea y golpeaba a Tomás en su rostro duramente. Éste intentaba alcanzar el arma desesperadamente pero no podía llegar a ella. Herido y sangrando mucho solo atinó a tratar de sacarse de encima a su oponente. Sacó fuerzas de dónde ya no tenía y logró empujarlo. En ese momento uno de los pilotos llegaba en su auxilio pero otra brusca maniobra realizada desparramó a los hombres haciéndolos golpearse y caer al suelo. Ésta vez Tomás tuvo más suerte y quedó cerca del arma tomándola con sus dos manos y apuntando al tirano que ya estaba casi a su lado para volver a atacarlo. Un certero disparo dio en la frente de Álvaro y éste se desplomó cayendo aparatosamente sobre uno de los asientos. Estaba muerto.

El piloto le gritó a su compañero para que deje de hacer maniobras bruscas y se le acercó al Líder para prestarle ayuda. Todo había terminado.

Al aterrizar en el Aeropuerto de la Montañosa una ambulancia esperaba al Líder pero también aparte de un sin fin de soldados se encontraba con ellos Jeremías quién corrió inmediatamente a ver a su yerno quien estaba siendo recostado en una camilla para ser trasladado al hospital. La herida no era de consideración pero igualmente debería ser atendido con celeridad debido a que había perdido mucha sangre.

Al acercarse, Jeremías tomó de la mano a Tomás y le habló.

-¿Cómo estás hijo?- le preguntó paternalmente-
-Bién señor ¿Pero qué hace usted aquí?
-Fui alertado por Pedro el sabio 
-Entiendo
-Ahora debo irme a mi tiempo  
-Pero señor.No volveré a verlo
-No en tu época querido amigo. Aquí ya estoy muerto y es mejor así
-Pero ¿Qué le diré a Paula?
-Ya hemos hablado sobre eso. No le digas nada, es mejor así
-¿No desea despedirse de ella?
-Te repito. Ya estoy muerto. Mejor que me recuerde y que no sufra más
-¿Usted ideó lo de los explosivos falsos verdad?
-Así es
-Sigue siendo mi ángel de la guarda
-Y lo seré siempre. Pero ahora estarás solo. Eres el Líder para el pueblo. Te conozco bien y se que vendrán grandes tiempos para el país bajo tu gestión. Mucho mejores que los míos
-Para mí usted siempre será el único y real Líder

Jeremías sonrió y besó a su yerno en la frente para luego ordenarles a los camilleros que lo cargaran en la ambulancia. Levantó su mano e hizo una señal con su pulgar hacia arriba como aquella vez que vio a Tomás yéndose en el helicóptero para trasladarse al pasado. Éste contestó el saludo y con lágrimas en los ojos decidió desviar su mirada para que no lo viera....

Había pasado un mes  desde el incidente. El Trasladador del Tiempo fue totalmente destruido junto con todos sus secretos. El Líder encabezó el acto por el funeral de Talamonti Y una vez recibida la urna con sus cenizas se dirigió a su ciudad natal San Pedro en la ex provincia de Buenos Aires para cumplir con lo que le había prometido esparciéndolas por toda la zona. También hizo lo propio con el resto de las cenizas de Jeremías en las dos provincias que faltaban y que habían sido recuperadas. El país volvió a estar unido como antes. 

En Gran Bretaña Sheppard fue juzgado y enviado a prisión por veinte años y Peterson restaurado en su puesto de Primer Ministro luego de que las dos Cámaras decidieran por unanimidad devolverle su cargo inmediatamente.

El Rey George a pesar de ser muy cuestionado por sus súbditos que solicitaron airadamente su abdicación mediante protestas reiteradas continuó siendo el Rey de los Británicos.

Amanecía en la Patagónica y en la casa de la montaña que había sido restaurada luego de aquel atentado que la destruyó por completo, el Líder caminaba junto a su esposa de la mano por el gran parque. A su alrededor, el estupendo paisaje mostraba un atardecer inigualable. De pronto ella se detuvo. Lo abrazó y susurró algo en su oido. Él la miró sorprendido y emocionado.

Pronto llegaría su primer hijo al que llamarían Jeremías en honor a su abuelo...


EL LÍDER 2
  

  

FIN
Publicar un comentario