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EL LÍDER 2 CAPÍTULO 48








Un oficial llegó a la tienda de campaña del Líder informándole que los ejércitos del O.P.L.U. se movian rápidamente y ya estaban en las costas del Río de la Plata, el sur de Bolivia y también ingresando por Paraguay a la Mesopotámica. Esto por obvias razones tranquilizó Tomás Andreoli ya que a los tiranos se les haría cada vez más dificil intentar defender su, ahora. Único territorio.

Al amanecer siguiente los batallones "Belgrano" y "Guemes" arribaron a las afueras de la ciudad de Hermer Suárez y un día despues se le unieron los de "Jeremías Diaz" y "San Martin" que regresaban luego de haber derrotado a los Británicos en Santa Rosa. 
Acorralado, el tirano ordenó a los suyos resistir hasta las últimas consecuencias mientras él y como ya lo había hecho en el pasado su célebre y cobarde tío huyó del lugar. La batalla se resolvió en pocas horas a favor de los leales al Líder que ingresaron en la ciudad y Tomás Andreoli se dirigió directamente a la Intendencia ante el júbilo de la población que a su paso lo aclamaba. Como primera medida y ante miles de personas anunció que la ciudad volvía a llamarse San Carlos de Bariloche recuperando oficialmente la primera provincia del país. Cuarenta y ocho horas después envió al Batallón Jeremías Díaz al mando del General Blásquez para recuperar la capital del mismo nombre en la provincia de la Montañosa. Su ejército inició su camino por la mítica ruta 40 que unía de norte a sur a esa parte del país. A unos cien kilómetros el General recibió en su tienda de campaña la rendición del Comandante tirano y de esta manera no hubo enfrentamiento con el enemigo que un día despues se entregó sin condiciones. 

El Monarca Británico dio instrucciones para que sus fuerzas volvieran a replegarse hacia Buenos Aires. Su idea era hacerse fuerte allí y esperar los refuerzos que había solicitado a su país y a la OTAN. Pero estos últimos le dieron la espalda y le aconsejaron iniciar negociaciones para el retiro de tropas de la región y un posterior inicio del diálogo con sus enemigos. El Líder le envió un mensaje al Primer Ministro Grant ofreciéndole una tregua si los suyos abandonaban el pais inmediatamente. El Británico quedó en contestarle en veinticuatro horas pero se descontaba que el Reino Unido terminaría por aceptar lo que le proponían. Finalmente y mediante su canciller el Primer Ministro envio
un mensaje afirmativo al Líder pero exigió que no se pusiera en discución la potestad Británica sobre las Málvinas e islas del Atlántico sur. Tomás Andreoli prometió que no atacaría esos territorios pero instó a su par del Reino Unido a iniciar negociaciones en el futuro. 

A pesar de que todo parecía reencausarse al Líder le preocupaba y mucho no saber el paradero de su principal enemigo. Sus hombres realizaron un extenso rastrillaje por toda la zona pero no obtuvieron resultados positivos. A esto se le sumaba que el estado de salud de su principal Comandante el General Talamonti empeoró y tuvo que ser trasladado con urgencia al hospital de la ciudad. Su precario estado era producto de los más de dos años que estuvo cautivo en las tierras del olvido. Los médicos dieron muy pocas chances de recuperación y Tomás fue entonces a visitarlo. El viejo militar estaba consciente pero con muy pocas fuerzas.

-Hola querido amigo -lo saludó en un susurro Talamonti-
-Señor no hable-contestó el Líder-Ya tendremos tiempo de hacerlo cuando se recupere
-No mientas muchacho. Te lo agradezco pero se que me quedan pocos momentos en esta vida
-¿Qué puedo hacer por usted?
-Ya hiciste todo. Eres mi orgullo. Has recuperado al pais
-Si no fuera por usted y Jeremías no habría podido lograrlo
-Solo te pediré una sola cosa. Mi última voluntad
-Lo que quiera
-Cremenme y arrojen mis cenizas en mi pueblo natal. San Pedro
-Asi se hará
-Gracias

Tomás salió de la habitación profundamente acongojado. Pocas horas despues su maestro y principal colaborador había fallecido. 


Álvaro era astuto y sagaz por eso pudo sortear todo tipo de escollos logrando así escapar de sus enemigos. Su hermano no corrió la misma suerte y fue aprehendido por los Leales cerca de la frontera que unía a la Patagónica con Chile siendo llevado inmediatamente a la Capital donde los esperaba el Líder para interrogarlo.

El Monarca estaba más irascible que nunca y más aún al enterarse de que deberían abandonar el territorio ocupado. 
En poco tiempo sus sueños de dominación se le habían escurrido como agua entre los dedos y no podía soportarlo.

-No puedo aceptar lo poco profesionales que fuimos ¡Teníamos todo a nuestra merced y usted!-le gritó al ex Primer Ministro apuntándole con su dedo índice.
-¿Yo? -contestó Sheppard haciéndose el desentendido.
-¡Si! ¡Usted! Si hubiese recuperado esa máquina hoy todo sería muy diferente
-Pero mi señor -se excusó el ex Primer Ministro- Hicimos lo imposible pero...
-¡Palabras Sheppard! ¡Excusas! Retírese de mi vista

El tirano se infiltró entre los hombres del ejército . 
Atacó a uno de los soldados no virtuales que se habían unido a los leales al Líder y se apoderó de su uniforme. ¿Qué mejor escondite podía encontrar que el estar entre ellos? Pudo pasar desapercibido y nadie lo reconoció asi que planeaba estar un tiempo asi hasta poder escaparse saliendo del pais.

Tomás recibio a Augusto en el despacho que antes había sido ocupado por su hermano. Esposado y con muestras del cansancio sufrido durante su intentó de escape se desplomó delante de él como una bolsa de papas.


-Levanten a este cobarde-ordenó el Líder a los dos guardias que lo custodiaban.

Estos lo tomaron de sus brazos y lo pusieron de pie quedando cara a cara con el Líder. Augusto de inmediato bajó su cabeza.

-¡Mírame!-ordenó el Líder-

Augusto se mantenía sin reaccionar entonces Tomás le dió una bofetada.

-¡Dije que me mires!-volvió a ordenarle.

El hermano del tirano finalmente hizo lo que le pedían.

-¿Donde está tu hermano?
-No lo sé
-Claro que lo sabes. Escaparon juntos
-Si, pero él tomó otro camino
-Cual camino
-No lo sé 
-Llévense a esta lacra y enciérrenlo

Algunos soldados virtuales tomaban un descanso mientras hablaban

de todo un poco. Uno de ellos le mostraba a un compañero la foto de su hermosa novia que lo esperaba en el pasado.

-Es muy bonita -lo elogió uno de sus compañeros-
-Si qué lo es. Por suerte en unos dias regresaremos y me casaré con ella
-Felicitaciones camarada
-Gracias
-Te daré una muy buena noticia. Según comentó el Coronel Gomez muy pronto se firmará el tratado y nos trasladaremos a la ciudad subterránea y desde alli nos enviarán a casa

Álvaro que estaba escuchando la conversación se preguntó visiblemente sorprendido.


-¿Ciudad subterránea? ¿Qué es eso? 
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