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EL LÍDER CAPÍTULO 28

El debate en la Cámara de los Comunes se había iniciado con la palabra del laborista Niel Grosman. Éste era un amigo personal de Peterson y Secretario de Estado de su gestión. El funcionario explicaba los pormenores del conflicto armado cuando de pronto ingresó al recinto el Rey George y todos se pusieron de pié realizando una reverencia respetuosa ante su monarca.

— Majestad—dijo Grosman—Es una sorpresa tenerlo aquí
— Déjese de palabreríos y cédame el lugar, necesito hablarles a todos

El Rey se adelantó y subió al púlpito. Esperó pacientemente a que el ruido de los murmullos se acallaran y les habló.

— Señores. Me siento realmente defraudado por el proceder de nuestro Primer Ministro Peterson quién desoyó todos nuestros pedidos y ha decidido realizar todo lo contrario a lo que le hemos sugerido. Por lo tanto hemos realizado un pedido formal desde la Cámara de los Lores para que se inicie un sumario interno para llevarlo a un Juicio político. Necesitamos que ustedes debatan en este recinto este tema. Soy su Rey y como tal debo
intervenir en este asunto para que los intereses Británicos no sean manipulados por un irresponsable.

Tomás fue nuevamente llamado por Pedro el sabio para que concurriera al laboratorio del joven Guarino. Habían surgido novedades importantes y el anciano deseaba urgentemente transmitírselas.

— Te he llamado por que hemos descubierto un nuevo adelanto científico
— ¡Por fin! —exclamó el Líder—Ya me estaba impacientando
— Acércate a los monitores. Deseo enseñarte algo

Los dos fueron hasta ellos dónde el joven Guarino trabajaba con gran entusiasmo realizando diversas pruebas que le abrían puertas y más puertas para perfeccionar el Trasladador del tiempo. Era un científico brillante a pesar de su juventud y su maestro no dejaba de sorprenderse por ello.

— Guarino—le dijo Pedro el sabio—Muéstrale a Tomás tus adelantos
— Con mucho gusto. Acércate por favor—le indicó el Científico al Líder—Cuando te enviamos al futuro te solicitamos que dejes una pequeña cámara en el laboratorio
— Y así lo hice
— Pues bien mira que está sucediendo ahora

Increíblemente en la pantalla se observaba el Laboratorio en el futuro. Dos guardias armados custodiaban el Trasladador y otros dos que parecían científicos trabajaban en él. En un momento ingresó alguien que parecía ser un oficial de alto rango y se escuchó claramente una conversación entre ese hombre y quiénes realizaban las tareas en la máquina.

— ¿Han obtenido algún resultado? —les preguntó—
— Aún no —contestó uno de ellos
— El Jefe está impaciente. Debe entregarlo funcionando en no más de una semana o el apoyo de los Británicos cesará. Sin contar que las fuerzas del O.P.L.U están muy cerca de aquí ya que nos derrotaron ayer cerca de Rosario

Tomás observaba incrédulo la pantalla pero poco a poco fue entendiendo que sucedía.

— Los tiranos han tomado el poder—dijo—Debo reunirme ya con mis hombres ¿Pueden volver a enviarme al futuro?
— Si—Contestó Pedro el sabio— ¿Dónde deseas ir?
— A mi casa en la Patagónica

Sheppard fue encarcelado por orden de Peterson e incomunicado, el Primer Ministro sabía que su decisión podría ocasionarle graves problemas ya que prontamente en su país estarían enterados de lo sucedido. En la cámara de los comunes y a pedido de los Lores y el propio Monarca se debatía acaloradamente el futuro político del gobernante aunque y después de dos días de disertaciones y por que también la mayoría respondía a su partido pudieron lograr que se mantuviera en su cargo. Sin embargo el Rey no se quedaría de brazos cruzados y realizaría un nuevo intento para desbancarlo.

Por su parte Jeremías y el ejército del O.P.L.U. seguían avanzando rápidamente y ya se encontraban en el Puente de Zárate brazo largo. Alli las fuerzas Tiranas aguardaban para presentarles batalla mientras Álvaro Suárez aguardaba en la Patagónica continuamente informado por Romano que estaba en la ciudad de Buenos Aires a que se desarrollaran las acciones. El combate fue cruento y sangriento produciéndose muchas bajas de los dos bandos pero finalmente el viejo Líder pudo nuevamente imponerse al enemigo para así seguir su marcha.

Pedro el sabio le repitió una y mil veces a Tomás las instrucciones y los cuidados que debería tener para lograr que su misión tuviera el éxito esperado.

— Es fundamental—le dijo—Que cumplas con lo que te he recalcado al pié de la letra
— Lo he comprendido
— No te desprendas nunca de tu cámara. Ella nos permitirá monitorearte y de esa manera protegerte por si tienes algún percance
— De acuerdo
— Muy bien entonces ya estás listo. Hagámoslo

Pedro aplicó la sustancia y Tomás poco después abrió sus ojos. Se encontraba en el living de su casa de la montaña. Parecía estar todo muy tranquilo y no se hallaba nadie en ella. Buscó a Paula pero rápidamente se dio cuenta que por los últimos acontecimientos podría estar encarcelada aunque se ilusionó de que pudiese haber escapado con su padre. Esto le preocupaba más que nada entonces decidió investigar que estaba sucediendo.Con mucho cuidado salió de su hogar y echó un rápido vistazo. Se quedó pasmado cuando observó que lo que era la casa de su suegro se había convertido en un montón de escombros. Este hecho aparte de sobresaltarlo lo inquietó de tal manera que su corazón comenzó a acelerársele. Inmediatamente volvió a pensar en su mujer y qué había sido de ella. Caminó por los alrededores y no notó nada fuera de lo común salvo que algunos árboles y la vegetación estaban quemados por el fuego que se desarrolló luego del atentado del que él ni estaba enterado de se había producido. Tomó la cámara que Pedro el sabio le entregó y comenzó a filmarlo todo. Realizó también una prueba de audio para verificar que estuviera conectado con el laboratorio del joven Guarino en el pasado. Para su suerte todo funcionaba de maravillas.

— Profesor—dijo— ¿Puede usted escucharme?
— Perfectamente—contestó Pedro el sabio—
— ¿Pueden verme?
— Así es muchacho, nítidamente, esto es un adelanto descomunal
— Después hablaremos de eso profesor—comentó el Líder— Aquí ha pasado algo grave y debo averiguarlo. La casa de mi suegro ha sido destruida y me temo que…
— No te adelantes muchacho—lo interrumpió Pedro el sabio tratando de alentarlo—Quizás ellos estén bien y tu preocupación te lleve a cometer errores. Ve con cuidado
— Tiene razón. Mi cabeza trabaja a mil pensando en cualquier cosa. Deberé tranquilizarme para tomar la mejor decisión
— ¿Donde irás?
— Trataré de llegar a la ciudad subterránea de Paso Libre que hice construir hace unos años. Allí quizás pueda encontrar a alguien que pueda explicarme lo que está sucediendo

Talamonti y sus hombres atacaron nuevamente a la gobernación de la Patagónica según lo planeado pero las fuerzas del tirano ofrecíeron una gran resistencia debido a que los triplicaban en fuerzas. Varias veces tuvieron que replegarse para así poder rearmarse
y volver a intentar un nuevo embate. En ese mismo momento Tomás llegó a la ciudad para intentar hacerse de un vehículo y así trasladarse a la ciudad subterránea de Paso Libre pero quedó atrapado en las líneas del enemigo. A duras penas pudo ocultarse para no ser descubierto por ellos pero una patrulla que recorría las calles lo reconoció y a pesar de su resistencia fue apresado y llevado a la Gobernación. Allí fue conducido hasta el despacho que ocupaba el Tirano que al enterarse solicitó a sus secuaces que lo llevaran ante él.

— Así que por fin te conozco—le dijo socarronamente—
— ¿Y tu quién eres?—peguntó el Líder—
— Mi nombre es Alvaro Suárez
— ¿Eres el hijo de Hermer?
— Su sobrino precisamente y el ahora amo de este territorio
— Por lo que pude observar no por mucho tiempo—ironizó Tomás—
— No te creas, siempre tengo algún as en la manga
— Tu tío decía lo mismo y así terminó
— ¡Cállate!—le ordenó el tirano—No estás en posición de nada.Solo eres mi prisionero

Pedro el sabio que observaba todo desde el monitor del Trasladador del tiempo le ordenó al joven Guarino que procediera a regresar al joven Líder.

— Hazlo ya Juan Manuel—Le pidió—
— Profesor, algo no anda bien
— Explícate
— Cargo las coordenadas correctamente pero no logro el efecto esperado
— Inténtalo nuevamente

De pronto hubo una explosión y las pantallas se apagaron. Poco después un foco de incendió comenzó a tomar a uno de los generadores pero rápidamente Pedro el sabio tomó un extinguidor y pudo controlarlo rapidamente. A su lado el joven Guarino observaba la escena atónito.

— Lo hemos perdido—sentenció el anciano—
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