Lo Último

EL LÍDER 2 CAPÍTULO 29

Alvaro mandó a llamar a su hermano Augusto. Necesitaba darle instrucciones precisas para aprovechar convenientemente la detención del Líder. Al ingresar éste se sorprendió de ver allí al principal referente de los Leales. 
   Te he llamado para que hagas algo muy importante con el prisionero
   ¿Qué quieres?—preguntó Augusto—
   Fotografíalo y haz un video. Se lo enviaré como un pedido de tregua a Jeremías Díaz para que cese su avance y retire sus tropas a cambio de su Líder.
   ¿Harás un intercambio?
   Le haremos creer eso pero de ninguna manera se lo entregaré
   ¿Qué tramas?
   Tranquilo hermanito ya lo sabrás. Por lo pronto haz lo que te pido
   Entendido

Un llamado a la madrugada despertó al Primer Ministro británico quién dormía profundamente. Era su secretario.

   Señor, disculpe que lo haya despertado a estas horas
   ¿Qué sucede Antony?
   Tengo una comunicación desde Londres
   ¿Quién es?
   El Rey
   Pásamelo
   Peterson —dijo el Monarca sin vueltas—Libere a Sheppard
   No puedo hacerlo majestad a infringido la ley y..
   ¿Sabe usted en los problemas que se está metiendo verdad?
   Solo cumplo con mis deberes mi Señor
   No los cumple y le aconsejo que regrese aquí lo más pronto posible. Deberá dar muchas explicaciones por su proceder
   Las daré en su momento Majestad. Por el momento debo resolver cuestiones muy importantes que afectan directamente nuestros intereses
   ¿Los nuestros o solo los suyos?
   Me parece que su pregunta esta fuera de lugar
   ¡No sea irrespetuoso Peterson está hablando con su Rey!
   Con todo respeto Majestad. Mi cargo como Primer Ministro me permíte debatir con usted pero no darle cuenta de mis actos
   Sigue caminando por la cornisa, su comentario es totalmente Inaceptable. Libere a Sheppard y alíniese con él o sufrirá las consecuencias
   No puedo hacerlo mi Señor y si me disculpa debo atender asuntos importantes
   No se atreva a cortarme ¡Peterson! ¡Peterson!

El primer Ministro colgó el tubo y miró hacia el techo de la habitación. Lanzó un largo suspiro y comentó en voz alta. 

   Me estoy jugando la cabeza pero seguiré adelante hasta el final


Un oficial ingresó rápidamente a la tienda de campaña del viejo Líder y pidió hablarle. Éste estaba reunido con la plana mayor del ejército del O.P.L.U. decidiendo los pasos a seguir para recuperar definitivamente el territorio aún en manos de los Tiranos.

   ¿Qué pasa Capitán?—peguntó Jeremías—
   Señor, nuestra guardia ha detenido a un soldado enemigo y pide reunirse con usted en nombre de su jefe
   Tráigalo de inmediato

El hombre fue llevado esposado ante el viejo Líder quién ordenó que lo liberen.

   ¿Y bien?—preguntó Jeremías—Habla.
   El Señor Álvaro Suarez quiere reunirse con usted. Hay algo importante que quiere proponerle
   No trato con golpistas ni traidores
   Debería. Tiene algo que a usted le interesa y mucho
   ¿Qué podría interesarme de ese gusano?
   ¿Le dice algo el nombre de Tomás Andreoli? Es nuestro prisionero
   ¿Tomás? Imposible 
  Le sugiero que acepte la reunión

Finalmente Jeremías accedió y ordenó el cese de fuego y el avance de sus tropas no sin antes pedir pruebas de que el Tirano decía la verdad. Veinticuatro horas después recibió las fotos y el video que acreditaban fehacientemente lo que le dijeron y pactó verse con Álvaro en un lugar neutral al que acudió al día siguiente. La cita fue en la ciudad de San Nicolás a orillas del Paraná. Los dos hombres Llevaban custodia personal que aguardaban a unos metros de distancia.donde ellos comenzaron a dialogar.

   Aquí estoy—dijo Jeremías ofuscado—¿Qué propones?
   Los dos somos hombres que luchan por sus ideales
   ¿Ideales? Tú no tienes ideales. Eres igual a tu tío
   Es un orgullo que me diga eso
   Déjate de estupideces. ¿Qué quiéres a cambio por Tomás?
   Dos simples cosas
   Habla
   La primera es que detenga su avance y retroceda con su ejército hacia la frontera con Brasil
   ¿ Y la segunda?
   Qué me entregue a Guarino el sabio
   ¿Qué pasará si no lo hago?
   ¿Hace falta que se lo diga?
   No arriesgaré la vida de miles por un hombre
   Le doy cuarenta y ocho horas para que lo piense. Si en ese lapso no tengo una respuesta afirmativa de parte suya me veré obligado a matar a su Líder

Dicho esto el Tirano comenzó a retirarse y Jeremías hizo lo propio. Momentos después los dos subieron a los automóviles que los habían trasladado hasta allí y se fueron cada uno por su lado. Mientras era conducido hasta la base de su ejército, Jeremías pensaba en Paula y en lo que sufriría si a Tomás le sucedía algo. Sin embargo debía priorizar el bienestar del pueblo. Y si era necesario sacrificar a su yerno lo haría pero intentaría por todos los medios salvarle la vida. ¿Pero cómo hacerlo?. Al llegar, ingresó a su tienda de campaña y solicitó a la comandancia una reunión urgente. Los Generales acudieron inmediátamente y escucharon atentamente al viejo Líder quién les comentó lo sucedido. Un silencio sepulcral se hizo hasta que el General Cardozo de Brasil habló.

   Estamos en una encrucijada, pero como dijo Jeremías no podemos arriesgar la vida de miles por una sola persona
   ¿Pero dejaremos que lo maten? —preguntó el General Machado representante del Uruguay—
   Lamentáblemente no sabemos dónde lo tienen cautivo—comentó Jeremías con preocupación—Aunque conociéndolo a Tomás de seguro regresó a buscar a mi hija en su casa de la montaña y allí lo atraparon
   Podríamos contactar a Talamonti. Él está en esa zona y quizás pueda comprobar si Tomás está allí—Dijo Machado—
   Es buena idea —Comentó Jeremías—¿Pero si ya se lo llevaron?
   Entonces ya no podremos hacer nada por él y será cosa juzgada—comentó Cardozo tristemente—

  
Publicar un comentario