Social Icons

Lo Último

EL LÍDER 2 CAPÍTULO 26

Jeremías pudo convencer al congreso del O.P.L.U luego de arduas negociaciones y reuniones secretas del nuevo ofrecimiento del Primer Ministro Británico. Una vez logrado esto pactaron entre los dos una nueva reunión en Rio de Janeiro y volvieron a encontrarse en el mismo lugar que antes fingiendo ser dos simples turistas.

   Hemos vuelto a confiar en usted Peterson — le dijo el viejo Líder— Espero que esta vez no nos defraude
   No lo haré
   Estamos preparando una ofensiva y mis hombres están esperando una respuesta mía para atacar. Necesito saber que harán ustedes al respecto
   Como ya sabe el territorio fue dividido por Alvaro Suárez en dos y Sheppard ejerce su poder en Buenos Aires y todas las costas del Paraná, Uruguay y la Pampa
   ¿Entonces que nos sugiere?
   Que ataque los territorios del tirano para tratar de debilitarlo. Nosotros no intervendremos ya que le diré a Sheppard que no es conveniente para nuestros intereses. Además cuento con el apoyo de nuestra plana mayor  
—Muy bien. Entonces le propongo que estemos en contacto y que si alguno de los dos desea reunirse con el otro lo hagamos nuevamente aquí.

Se despidieron con un apretón de manos y cada uno se fue por su lado. Jeremías regresó a su residencia y le ordenó a uno de sus asistentes que contacte a Cecilia Kent quién acudió a verlo de Inmediato. La mujer había cambiado radicalmente su atuendo y ahora
lucía un solero blanco que le marcaban su perfecto y sensual cuerpo. Esto impactó tanto al viejo Líder que inmediatamente se sintió atraído por esa mujer. Desde la muerte de su esposa, nunca rehízo su vida sentimental y solo se dedicó a su hija Paula y al país.
Cecilia notó en él (quizás por su intuición femenina) que su cambio de look lo había impactado y eso le pareció divertido.

   Perdóneme que me presente de esta manera ante usted señor-le dijo- Es que reingresaré al territorio y pretendo no ser reconocida. Ya me han entregado una identidad falsa y seré ahora Mora Márquez.
   Si su idea es no llamar la atención no podrá lograrlo—contestó Jeremías adulándola—
   Gracias por el cumplido pero vayamos a lo importante
   Es verdad. Disculpeme
   ¿Qué mensaje debo llevarle a Talamonti?

El viejo Líder le pasó las instrucciones para su comandante, luego la despidió y al quedarse solo un sentimiento de preocupación por ella lo atrapó de inmediato: Comenzaba a sentir algo por esa mujer. Algo que creyó sepultado hace muchos años. Sentir atracción y deseo por una mujer. Esa mujer...


Los policías se echaron para atrás debido a la tremenda explosión que se escuchó. Una espesa nube de humo invadió completamente todo y al disiparse se dieron cuenta que Tomás había desaparecido. Instantes después el joven Líder reaparecía en el laboratorio del joven Guarino aturdido y con muestras de que el experimento realizado y a pesar del éxito lo había afectado. Al verlo, Pedro el sabio corrió a socorrerlo y le habló.

   Muchacho —le dijo preocupado—¿Te encuentras bien?
   Estoy un poco mareado pero sí, quédese tranquilo profesor
   Hemos tenido éxito. Te enviamos y te regresamos: Los parámetros del Trasladador no han sufrido daño alguno. El equipo se mantiene funcionando a pleno. Es un gran día para la ciencia
   Necesito que me regrese nuevamente. El país ha sido invadido por los británicos y nuestra gente me necesita—pidió Tomás—
   Lo haremos, pero necesitamos un tiempo para poder preparar todo—contestó el joven Guarino—
   ¿Tiempo? ¿Cuánto tiempo? —preguntó el Líder preocupado—
   No menos de una semana por lo menos
—¿ Pero no se puede acelerar ese proceso?
   Sé que estás preocupado por lo que pasa allá y créeme que te entiendo pero no se pude hacer nada. Si apuramos el traslado corremos serios riesgos de dañar al Trasladador
y si eso sucede estaremos perdidos.

Tomás miró fijo a los ojos de Pedro el sabio y se dio cuenta de que debía esperar. Desilusionado, se derrumbó en un silla y cruzó sus brazos para luego soltar una frase llena de decepción

   Esperaré entonces y ojalá no sea demasiado tarde

Cecilia Kent o ahora Mora Márquez arribó al aeropuerto de Ezeiza y luego de realizar los trámites en migraciones no sufrió ningún tipo de percance para ingresar al país. Un auto la esperaba y la condujo directamente a la ciudad subterránea de Paso Libre. Allí la esperaba el comando Leal para saber cuales eran las ordenes del viejo Líder. Unas siete horas después el automóvil paró en la gran plataforma que servía para descender los doscientos metros que separaban a la superficie de donde se encontraba la metrópli. Se bajó del auto y fue recibida por Valentín Pardo.

   Cecilia—la saludó—Un gusto volver a verte  ¿Novedades?
   Muchas y muy buenas por cierto. Llévame ante Talamonti.

Cecilia le explicó al General detalladamente lo que le había transmitido Jeremías. Talamonti la observaba atentamente y no emitió palabra alguna hasta que ella no terminara de explayarse. Cuando ésta finalizó se quedó en silencio unos instantes y luego soltó una frase cargada de optimismo.


   Es hora de actuar. Llamaré a un Concejo de Guerra.




Publicar un comentario