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EL LÍDER 2 CAPÍTULO 14

El ejército tirano atacó a los Leales apostados en la costa del Río de la plata al amanecer según lo planeado. En realidad fueron algunos bombardeos e incursiones aisladas. Talamonti  le ordenó al Jefe del ejército General Pedro Romano que fuera a enfrentar al enemigo con cuatro mil hombres. El militar amagó acatar la orden pero luego de recorrer apenas un par de Km regresó y atacó al comandante que sorprendido no pudo reaccionar al embate y poco después emprendió una retirada hacia las costas de Olivos en la provincia de Buenos Aires. Los traidores con el apoyo de Álvaro y su ejército lo persiguió y luego de una feroz batalla lo hizo volver a replegarse esta vez hasta las costas del Tigre en donde lograron derrotarlo para luego exigir su rendición. Cuando esto se producía la armada británica avanzó hacia las costas del Río de la Plata sin resistencia alguna ya que el traidor Contralmirante Ricardo Viviani ordenó a su flota escoltar al enemigo tomando de prisioneros a los Leales que intentaron resistirse pero fueron rapidamente derrotados y tomados prisioneros. Talamonti, cercado, intentó que el Brigadier Hugo Achával lo apoyara con la fuerza aérea pero éste hizo todo lo contrario bombardeando a su ejército. De esta manera en la mañana del 4 de Julio de 2047 el comandante pactó la rendición y se entregó al tirano Álvaro Suárez. Enterado de esto Jeremías fue en búsqueda de su hija y escoltado por la milicia de Valentín Pardo cruzó la frontera y se asiló en Brasil. El O.P.L.U. llamó inmediatamente a una reunión de sus países miembros para brindarle un total apoyo al gobierno argentino destituido y expresar un total repudio al nuevo régimen. Decidieron en conjunto reunir a todas sus fuerzas armadas y declararle la guerra al tirano y a Gran Bretaña.Todos los paises miembros retiraron sus embajadores y realizaron una protesta formal en la O.N.U. Se estaba plasmando entonces un conflicto que podría desencadenar en una tercera Guerra Mundial.
El primer ministro británico envió un mensaje de felicitación al nuevo Presidente Álvaro Suárez e instó a que las dos naciones trabajaran juntas en post de un acercamiento para encontrar soluciones a la problemática de la región y además solicitó al O.P.L.U. que se abstenga de tomar represalias ya que su gobierno no permitiría bajo ningún concepto que sus intereses sean perjudicados. 
Cómo primer medida, el gobierno de facto de Álvaro Suárez ordenó dejar en libertad a todos los presos que habían apoyado a su tío Hermer y que estaban alojados en las tierras del olvido. De esta manera se nutriría de seres despreciables como él que solo deseaban enriquecerse a costa del pueblo. Envió allí a todos los prisioneros de guerra y también a los Gobernadores de las cuatro provincias (entre ellos Blásquez) y por supuesto al Comandante Talamonti, al General Diéguez y al Jefe de la milicia Valentín Pardo quién fue capturado cuando regresaba de escoltar al viejo Líder siendo interceptado por el ejército tirano que lo derrotó luego de un cruento enfrentamiento cerca de la Capital de la montañosa. Pocos días después de los enfrentamientos Álvaro Suárez recibió por parte del Jefe del Ejército, General Romano, la banda y el mando presidencial. La ceremonia fue celebrada en la Capital de la Patagónica y asistieron a ella todos sus secuaces quiénes lo vivaron. Esta fantochada fue transmitida por cadena nacional y el nuevo mandamás dio al país un lamentable discurso que no hizo más que alterar la paz social produciéndose muchísimas protestas de los ciudadanos en las calles que fueron reprimidas brutalmente por la nueva policía y el ejército causando más de veinte muertos e infinidad de heridos.
Jeremías reunido con el presidente brasileño y varios funcionarios observaba atónito como se desarrollaban los hechos en su país. En un momento y llorando expresó algo que conmovió a todos los presentes.

   Hemos perdido en segundos todo lo que logramos con tanto esfuerzo y sacrificio. Ahora solo vendrán tiempos de muerte y desolación 
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